martes, 15 de julio de 2008

HABLANDO DE RELACIÓN DE AYUDA II


La persona es por naturaleza “comunicable”. Hemos sido creados para la comunión, para la relación, para la ayuda mutua: ya nos lo recuerda el génesis, al principio de la Creación:
“No es bueno que el hombre está solo. Voy a darle una ayuda adecuada”
(Gen. 2, 18).
El hombre existe gracias al diálogo; es como si Dios deliberara, dialogando consigo mismo decide crear al hombre.

Si la condición humana es definida por ser en relación a los otros hasta el punto de necesitar del otro para ser persona; esta relación es reflejo de la comunión trinitaria.

La profundidad de la vida trinitaria, se percibe tomando conciencia del carácter dialógico de la persona...: “Una conversación de verdad... una verdadera lección... un abrazo verdadero y no de pura formalidad... un duelo de verdad y no una mera simulación... se produce siempre entre dos personas en una dimensión a la que sólo ellos tienen acceso”.

La comunicación es un instrumento útil para prestar ayuda, un instrumento capaz de aliviar la situación de malestar de las personas; siempre que esta sea conducida de un modo eficaz.

“Mediante la comunicación, el diálogo, es como el agente pastoral, se hace instrumento del Espíritu para establecer una Relación Pastoral de Ayuda”. (Continuará...)