domingo, 2 de noviembre de 2008

Emaús, un camino por descubrir...

Los pasados dias 25 y 26 de octubre, el grupo de laicos Emaus nos fuimos de convivencia al Desierto de las Palmas. Allí nos reunimos para reponer nuestras fuerzas después de todo el verano y comenzar bien el curso. Fueron dos días muy intensos, en los cuales tuvimos tiempo para conocernos, tanto a nivel personal como de grupo, reirnos, divertirnos, jugar, picarnos, reflexionar, orar, caminar… en definitiva, desconectar del día a día y pararnos a recargar las pilas y ponernos “en marcha” de nuevo.
Durante esta convivencia profundizamos un poco más en el significado de la palabra Emaus, nos identificamos con los dos discípulos que salieron de Jerusalén, ya que más de una vez, somos nosotros mismos los que nos alejamos de nuestros “Jerusalenes particulares” y los que al igual que los discipulos de Emaus no reconocemos a Jesús a lo largo de nuestro camino.
Empezamos la convivencia con una oración, seguimos con un documento de conocimiento de grupo, donde cada uno compartimos nuestras expectativas, ilusiones, temores, dudas, inquietudes… Y al finalizar cogimos los bocadillos y nos fuimos a comer al mirador, pudiendo disfrutar de toda la naturaleza que nos rodeaba. Tas el café, seguimos trabajando. Para finalizar la tarde vimos la película Millones, que nos hizo darnos cuenta, a través de los valores y contravalores que transmitian los diferentes personajes de todo lo que tenemos y muchas veces no somos capaces de valorar.
Después de cenar, hicimos una vigilia en la cual, con arcilla, modelamos una vasija que reflejaba nuestra persona, y así comprendimos que somos como barro en manos de Dios “como el barro en manos del alfarero, así eres tu en mis manos” (Jr. 18,6). Y acabamos el día picándonos y riéndonos con unos juegos de mesa.
Al día siguiente, con un poco de sueño, nos fuimos de caminata. Una vez superadas las dificultades que iban apareciendo durante el camino, tuvimos un rato para “poner los pies en el suelo” y acercarnos a nuestra realidad cotidiana. Analizamos todo lo que hay en nuestra vida y la importancia que le damos a cada cosa. Rápidamente nos fuimos al convento de los Carmelitas a participar de la Eucaristía.
Finalmente, tras una estupenda “paella andaluza” recogimos y volvimos a la realidad.
Al acabar la convivencia todos coincidimos en la ilusión y las ganas que tenemos de volver a empezar con el grupo, de ponernos en marcha y compartir nuestras vivencias.


2 comentarios:

voluntariado consolacion dijo...

La verdad es que estos dos días dieron para mucho, como se dice: "corto pero intenso" y nos dimos cuenta que siempre estamos andando por caminos, unos más fáciles y otros algo más complicados, pero que nunca caminamos solos.
A mí me gustaría compartir una canción que cantamos en esta convivencia, unos la recordaron y otros la aprendimos, pero creo que a todos nos gusta o nos identifica en algun momento.


"Una voz que no es la nuestra va anunciando desde dentro
Una batalla que comienza cuando Dios sale al encuentro.
Y no deja más esquema que el de amar, con su amor que a ti me lleva para juntos caminar.

Y en lo pequeño ver lo grande, en lo mucho ser pequeños.
Administradores fieles en lo que Dios nos hizo siervos.
Y ANDAR, ANDAR, ANDAR, ANDAR
JUNTOS CONTRACORRIENTE
SABER, SABER, SABER QUE TU DOLOR A MI ME DUELE
QUE TU SONRISA ES MI SONRISA
QUE DE TU MANO ENCUENTRO LO QUE DIOS ME QUIERE.

Un sendero que nos lleva donde nunca imaginamos.
Pero feliz porque aunque duela, amor así nunca encontramos
Y aquel hombre que nos mire pensará:
son de Dios porque sus vidas han cambiado mi mirar".

un abrazo!

voluntariado consolacion dijo...

Ánimo Caminantes!!!!!!!!

La vida siempre es un paso hacia delante. Siempre un paso hacia el Otro, y hacia el interior deuno mismo.
Buena semana a todos.
Yolanda A.