miércoles, 7 de abril de 2010

UNA SEMANA SANTA DIFERENTE


Los católicos practicantes acostumbramos a ir estos días de Semana Santa a los oficios de nuestra parroquia, a las procesiones, a la visita al Santísimo. Son esos momentos en los que nos recobijamos con Jesús, cuando nos encontramos más cerca de él, cuando nos acordamos de su sufrimiento y dolor. Yo este año ni he ido a mi parroquia, ni he asistido a ninguna procesión, ni he visitado ningún monumento en otras parroquias. Para mí este año ha sido muy diferente, la he vivido de un modo muy especial. He compartido estos días con varios voluntarios, y ha sido una experiencia maravillosa. Diferentes edades que hemos compartido oración, silencio, sentimientos, comida, amistad, momentos de fiesta.

Han sido cuatro días en los que hemos tenido a Jesús muy presente; en nuestro corazón, en los diversos actos programados, como los oficios, el vía crucis, la hora santa, en la adoración de la Cruz, en el silencio del Desierto, con los cantos…Hemos compartido días con los enfermos, les hemos acompañado con su dolor. Diferentes edades nos hemos reunido por un fin: La muerte y resurrección de Jesús. Doy gracias a Dios por esta maravillosa oportunidad que me ha dado de poder asistir a esta Pascua de servicio.


Francisca Camañ

1 comentario:

francisca dijo...

¡Qué fuerte! Lo de las fotos no me lo esperaba yo. ¿De quién ha sido la ingeniosa idea?
Gracias por publicar, lo que en mi humilde opinión, he querido expresar lo que he sentido en estos maravillosos días. ¡¡¡GRACIAS!!!