La experiencia es muy bonita, ya que los niños te cogen cariño muy rápido y al jugar con ellos, te lo pasas muy bien. Hacer voluntariado con sus madres es complicado en ocasiones, ya que son mujeres que han sufrido la mayoría maltratos, desprecios… y también la comunicación es difícil ya que algunas son inmigrantes que apenas hablan castellano.
Nuestro trabajo se centra por una parte, en reinsertar a mujeres excluidas socialmente, en buscarles un trabajo y una vivienda, y por otro, en ayudar al máximo a las madres con sus niños, por ejemplo, si hay que ir al súper, pues nos quedamos con los niños, si tienen que hacer gestiones fuera de la ciudad podemos llevar a los bebés a casa y cuidarlos durante la ausencia de sus madres…. Etc.
A mi, me aportan mucho los pequeños ratos que hago voluntariado ya que, aprendo de la capacidad que tienen otras personas en salir adelante, en no rendirse, y en luchar por lo que más quieren, sus hijos.
Carmen (Linares)
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